La Junta de Andalucía transforma la gestión de emergencias con un modelo pionero de drones conectados y pilotaje remoto. Desde el cielo y en tiempo real, esta solución tecnológica ha permitido obtener en minutos las primeras imágenes de una emergencia, llegar antes al lugar de los hechos y mejorar la toma de decisiones. Una innovación que integra tecnología, conectividad 5G y operación centralizada para ofrecer un servicio crítico, escalable y al servicio de la seguridad pública.

La gestión de emergencias exige hoy una capacidad de respuesta cada vez más ágil, precisa y coordinada. Disponer de información fiable en los primeros minutos de un incidente o un incendio puede marcar la diferencia en la toma de decisiones, la movilización de recursos y la seguridad de los equipos de intervención.
La Agencia Digital de Andalucía, liderando la transformación digital de Andalucía, ha puesto en marcha proyectos para ofrecer una respuesta más rápida y coordinada ante las emergencias, aplicando la tecnología en situaciones críticas y en grandes eventos multitudinarios que requieren un amplio dispositivo de seguridad.
La ADA ha dado un paso más allá de los avisos a la ciudadanía desde el sistema ES-Alert o de los SMS informativos a la ciudadanía en situaciones de emergencia. Una de las piezas clave de la transformación digital de esta área es la Red Digital de Emergencias (REJA), cuyo encendido se llevó a cabo en enero de 2025.
Cuenta con 147 nodos fijos y 9 nodos móviles de alta disponibilidad estratégicamente distribuidos por toda la comunidad: 6.000 terminales portátiles, 1.200 terminales fijos, 2.300 terminales embarcados y 132 centros de despacho. Con una tecnología que permite ofrecer un 99.14% de cobertura a los vehículos y un 92,37% al equipamiento portátil, hablamos de la red de tecnología DMR Tier III más grande de Europa y la red digital autonómica de seguridad y emergencias de más extensa y de mayor nivel de cobertura de España.
Esta red ha permitido dar una mejor respuesta ante grandes retos como el apagón nacional de abril de 2025, los incendios de Las Médulas en León, el accidente ferroviario de Adamuz o el tren de borrascas del pasado mes de febrero.
A esto se suma la Plataforma Integral de Gestión de Emergencias 112 Andalucía (PIGEA), que transforma la respuesta ante crisis mediante la integración de tecnologías disruptivas como inteligencia artificial y el análisis de datos avanzados. Al centralizar toda la información operativa en una interfaz única y compartida con los ayuntamientos, el sistema mejora la interoperabilidad, facilita la prevención y agiliza la toma de decisiones informadas en tiempo real. Además, el proyecto refuerza la comunicación con la ciudadanía a través de portales de servicio y mejoras en el sistema ES-ALERT, garantizando la operatividad incluso en zonas con falta de cobertura.
Al centralizar toda la información operativa en una interfaz única y compartida con los ayuntamientos, el sistema mejora la interoperabilidad, facilita la prevención y agiliza la toma de decisiones informadas en tiempo real.
Otras iniciativas de la ADA relacionadas con la aplicación de la tecnología a las emergencias son el dispositivo del Plan Romero en la Romería de El Rocío o el Plan Cerro para la Romería de la Virgen de la Cabeza, para las que la ADA ha incorporado en sus apps un asistente virtual con voz basado en lenguaje natural, además de desarrollar una herramienta para el control de aforos. Además, la ADA está poniendo en marcha un observatorio pionero de investigación para la seguridad, emergencias y catástrofes en Andalucía, para lo que ha firmado un convenio junto con el ayuntamiento, la diputación y la Universidad de Málaga.
Dentro de esta ambiciosa digitalización de las emergencias, y con el objetivo de lograr una gestión de las emergencias más digital, eficiente y ágil, la Junta de Andalucía, a través de la Agencia de Seguridad y Gestión Integral de Emergencias y la Agencia Digital de Andalucía, ha impulsado, en colaboración con Telefónica, el proyecto Dron as a Service Emergencias. Una iniciativa pionera que combina drones conectados, conectividad 5G y pilotaje remoto para transformar la respuesta ante emergencias y la vigilancia medioambiental.
Una iniciativa pionera que combina drones conectados, conectividad 5G y pilotaje remoto para transformar la respuesta ante emergencias y la vigilancia medioambiental.
El proyecto, desarrollado entre 2025 y 2026, tuvo como finalidad desplegar y validar la viabilidad de un sistema de vigilancia aérea capaz de proporcionar imágenes térmicas y visuales en tiempo real desde los primeros instantes de una alerta. Esta capacidad permite acelerar la evaluación de la situación y optimizar la coordinación y seguridad de los recursos desplegados sobre el terreno.
La experiencia piloto se ha llevado a cabo en el municipio de Moguer (Huelva), seleccionado por el INFOCA por tratarse de una zona con elevada recurrencia de incendios forestales y unas condiciones idóneas para validar el sistema en un entorno operativo real. El modelo está diseñado para dar respuesta a múltiples escenarios de emergencia, desde incendios forestales hasta accidentes, incidencias medioambientales o cualquier situación que requiera una evaluación inmediata desde el aire.
La solución se basa en tecnología Dron in a Box (DiaB), una estación automatizada que actúa como base operativa permanente para el dron.
La solución se basa en tecnología Dron in a Box (DiaB), una estación automatizada que actúa como base operativa permanente para el dron. Desde esta infraestructura, el sistema puede almacenar, recargar y desplegar el dron de forma autónoma, sin necesidad de intervención presencial.
El dron puede realizar vuelos programados de vigilancia preventiva o activarse bajo demanda ante una alerta. Durante la misión transmite en tiempo real imágenes RGB y térmicas, permitiendo disponer de una primera evaluación visual de la situación incluso antes de la llegada de los medios de emergencia al lugar del incidente. Finalizada la operación, el dron regresa automáticamente al nido para recargarse y quedar nuevamente disponible.
Uno de los aspectos más innovadores del proyecto es la integración de conectividad 5G como elemento crítico de la operación. La red 5G garantiza baja latencia, transmisión continua de vídeo y telemetría en tiempo real y un control remoto fiable del dron, incluso en operaciones complejas y a larga distancia.
Gracias a esta conectividad, el sistema permite realizar operaciones BVLOS (Beyond Visual Line of Sight), es decir, vuelos más allá de la línea visual del piloto. Este tipo de operación resulta fundamental en entornos forestales extensos o de difícil acceso, donde la rapidez de actuación y la capacidad de cobertura son esenciales.
El pilotaje y la supervisión del sistema se realizan desde un centro de operaciones remoto, desde donde se gestionan los vuelos, las incidencias y el mantenimiento de la infraestructura. Este modelo centralizado supone un cambio de paradigma respecto al uso tradicional de drones, basado habitualmente en el desplazamiento de pilotos y equipos al terreno para cada operación.
Con esta iniciativa, el proyecto explora la evolución del uso tradicional de drones hacia modelos de operación remota más automatizados, conectados y centralizados, con el objetivo de evaluar su integración futura en la gestión de emergencias. La innovación no reside únicamente en la tecnología utilizada, sino en la integración coordinada de conectividad, regulación, infraestructura automatizada, pilotaje remoto y mantenimiento dentro de un único modelo de servicio escalable y profesionalizado.
La implantación del proyecto ha requerido afrontar importantes retos técnicos, operativos y regulatorios. Entre ellos destacan la validación de cobertura móvil en altura y a lo largo de las rutas de vuelo, la definición de corredores seguros para operaciones BVLOS, el establecimiento de protocolos de contingencia y la obtención de autorizaciones operacionales para vuelos con piloto deslocalizado.
Asimismo, el proyecto ha exigido una estrecha coordinación con distintos actores del entorno aeronáutico e infraestructural, incluyendo ADIF, el helipuerto del Hospital Juan Ramón Jiménez, el aeródromo MAFÉ-Gibraleón y el Centro de Ensayos para Sistemas No Tripulados (CEUS) del INTA.
Desde el punto de vista operativo, el sistema permite realizar rondas preventivas de vigilancia forestal, vuelos disuasorios en zonas de riesgo y actuaciones inmediatas ante avisos ciudadanos. Además, proporciona imágenes térmicas de incendios en fase inicial, facilitando la toma de decisiones hasta la llegada de medios aéreos tripulados como helicópteros.
Desde el punto de vista operativo, el sistema permite realizar rondas preventivas de vigilancia forestal, vuelos disuasorios en zonas de riesgo y actuaciones inmediatas ante avisos ciudadanos.
Para INFOCA y los servicios de emergencia andaluces, este modelo aporta beneficios claros: reducción de tiempos de respuesta, mejora de la seguridad del personal, optimización de recursos y una mayor capacidad de anticipación y coordinación operativa. La disponibilidad inmediata de imágenes aéreas y térmicas mejora de forma significativa el conocimiento situacional durante los primeros minutos de cualquier emergencia.
Más allá de la experiencia piloto desarrollada en Moguer, el proyecto sienta las bases de un nuevo modelo de operaciones aéreas conectadas al servicio de la seguridad pública y la protección medioambiental. Una experiencia piloto que permite analizar la viabilidad de modelos replicables y escalables para futuras capacidades de respuesta aérea conectada, abriendo la puerta a nuevas fórmulas de apoyo tecnológico a los servicios de emergencia.


Deja tu comentario