Como presidenta del Grupo de Trabajo de Talento Tecnológico de AUTELSI tuve el privilegio de entrevistar a Inmaculada Sánchez Ramos, presidenta de AEIT-Madrid y figura de referencia en la ingeniería, la gestión de talento y la transformación digital en nuestro país.​

Inmaculada combina en su visión  pragmatismo, firmeza y una clara vocación transformadora, empezando ya la entrevista con un claro enfoque ideológico que irá desarrollando a lo largo de la misma: “El avance tecnológico debe estar acompañado de una sociedad inclusiva y diversa, donde la igualdad de oportunidades sea un pilar clave del desarrollo”.​

El mercado laboral tecnológico en España, según Inmaculada, se define por tres grandes ejes:

  • La aceleración digital, que demanda perfiles altamente especializados y versátiles.
  • El desajuste entre oferta y demanda de talento digital, especialmente evidente en áreas como la ciberseguridad, la inteligencia artificial y la gestión de datos.
  • El desafío de la diversidad, la igualdad y la inclusión, clave para un desarrollo sostenible del sector.​

“Uno de los grandes retos es conectar la formación de los jóvenes con las necesidades reales del sector productivo, anticipándonos a las demandas que genera la innovación”, indica, subrayando la importancia de los programas de mentoría y la colaboración entre instituciones educativas y empresas.

Es de destacar la visión de Inmaculada de la igualdad en el acceso y permanencia de las mujeres en las disciplinas técnicas, para ella no es solo una cuestión de justicia social, sino de competitividad empresarial: “Las empresas verdaderamente innovadoras son aquellas que apuestan por equipos diversos, y la diversidad va mucho más allá del género: incluye la experiencia internacional, la multidisciplinariedad y la apertura a nuevos modelos de liderazgo”.​

No obstante, reconoce las barreras que todavía existen: “A pesar de los avances, sigue siendo más habitual que las mujeres abandonen carreras tecnológicas en etapas tempranas, bien por falta de referentes, bien por los estereotipos asociados”. Por ello, insiste en la necesidad de visibilizar modelos femeninos de éxito y en el compromiso de las compañías para crear entornos seguros y de apoyo al talento.

La velocidad de cambio tecnológico exige que la formación no sea un acto puntual sino un proceso constante. En este sentido Inmaculada señala que las competencias técnicas deben venir acompañadas de habilidades humanas: trabajo en equipo, ética digital, capacidad para gestionar la incertidumbre y mentalidad de aprendizaje continuo.​

Y para todo esto es importante una apuesta decidida por modelos de formación dual, colaboraciones prácticas empresa-universidad y plataformas de capacitación flexible para empleados en activo, rompiendo así con el modelo clásico de formación y empleo para abrazar una cultura de actualización permanente, donde cada profesional sea protagonista de su desarrollo.

Hablando del futuro, Inmaculada prevé que el mercado laboral tecnológico español se estructure en torno a estos focos:

  • Automatización responsable: la inteligencia artificial y la automatización digital seguirán generando nuevas oportunidades, pero también exigirán una reconversión de competencias y la adaptación de todos los profesionales.
  • Sostenibilidad y ética: las empresas tecnológicas deberán incorporar criterios ESG (medioambientales, sociales y de gobernanza) en su actividad, tanto en el diseño de productos como en la gestión de su talento.
  • Colaboración sector público-privado: “Solo desde la colaboración estratégica podremos fomentar el talento local, retener el conocimiento y atraer proyectos inversores relevantes para el país”, indica.​

Como mensaje final, la presidenta de AEIT-Madrid hace un especial llamamiento a los jóvenes recién incorporados (o a punto de incorporarse) al mercado tecnológico: “No tengáis miedo al cambio, sed inconformistas y perseguid la excelencia con pasión. La tecnología no es solo cosa de ingenieros, sino un motor de transformación para todas las profesiones. Apostad por formaros, buscar mentores, compartir conocimiento y ser curiosos; el futuro está en vuestras manos”, concluye.​

Para mí entrevistar a líderes de la talla de Inmaculada Sánchez Ramos confirma la importancia de poner en valor el capital humano, la calidad formativa y el liderazgo responsable como herramientas para transformar nuestro sector y nuestra sociedad. El testimonio de Inmaculada es un recordatorio de que, aunque los desafíos son complejos, la actitud proactiva, la búsqueda de alianzas y el compromiso ético permitirán al sector tecnológico español seguir creciendo y liderando la innovación. Desde AUTELSI seguimos comprometidos en generar estos espacios de diálogo y en impulsar una comunidad inclusiva, competitiva y preparada para un futuro apasionante.

Olga Ramírez, Socia Directora Experiencie & Wiser, Presidenta del Grupo Talento Tech de AUTELSI.