En el undécimo episodio del Podcast del Observatorio de Privacidad y Derechos Digitales de AUTELSI, tuvimos la oportunidad de conversar con Francisco Borja Escalona Arquero, Chief Data Officer de Carrefour y coordinador del Grupo de Trabajo de Gobierno del Dato no estructurado de AUTELSI. Una conversación especialmente valiosa para arrojar luz sobre un ámbito tan decisivo como todavía poco comprendido: la gobernanza del dato y privacidad como elemento estratégico de las organizaciones.

Desde el inicio del diálogo, quedó patente que el gobierno del dato ha dejado de ser una cuestión puramente técnica para convertirse en un factor crítico de competitividad. Francisco Borja compartió su experiencia reciente en el sector retail, un entorno caracterizado por un altísimo volumen de transacciones, márgenes muy ajustados y una enorme complejidad operativa. En este contexto, el dato no es un recurso accesorio, sino un activo central que condiciona directamente la toma de decisiones.

Una de las primeras reflexiones relevantes fue el contraste entre sectores. Frente a otros ámbitos más tradicionales, el retail ha incorporado históricamente una fuerte cultura del dato en su ADN. Millones de operaciones diarias, cientos de miles de referencias de producto y una operativa omnicanal obligan a trabajar con información de forma sistemática y estructurada. Esta realidad ha impulsado a Carrefour a avanzar hacia plataformas de datos unificadas, capaces de integrar información procedente de hipermercados, supermercados y comercio electrónico bajo una única visión del cliente.

El objetivo de esta unificación es claro: democratizar el acceso al dato dentro de la organización. Francisco Borja insistió en la importancia de facilitar que los empleados puedan acceder a la información de forma sencilla y homogénea, eliminando los tradicionales silos departamentales. Solo así es posible que toda la organización hable un mismo lenguaje y que las decisiones se basen en conocimiento compartido, y no en interpretaciones parciales o intuiciones individuales.

Precisamente, uno de los grandes retos culturales identificados es la transición desde una toma de decisiones basada en el «feeling» hacia un modelo verdaderamente data-driven. Combatir inercias históricas y alinear criterios entre áreas que tradicionalmente han utilizado definiciones distintas para conceptos aparentemente comunes, como una venta o un cliente, es un desafío organizativo de primer nivel. Sin embargo, resulta imprescindible para garantizar coherencia, eficiencia y escalabilidad.

La inteligencia artificial juega un papel clave en esta evolución. A diferencia de etapas anteriores, en las que el acceso al dato requería conocimientos técnicos avanzados, hoy las herramientas basadas en IA permiten consultar información en lenguaje natural. Esta capacidad reduce barreras de entrada y elimina excusas: el dato puede y debe estar al alcance de toda la organización, independientemente del perfil técnico de los usuarios.

No obstante, el uso intensivo del dato y de la inteligencia artificial plantea importantes implicaciones desde el punto de vista de la privacidad, la seguridad y los derechos de las personas. En este punto, la experiencia de Carrefour resulta especialmente ilustrativa. Francisco Borja explicó cómo el modelo de trabajo se articula desde el diseño, integrando de forma sistemática al Delegado de Protección de Datos y al Chief Information Security Officer en todos los proyectos relacionados con el dato.

Este enfoque de privacidad y seguridad desde el origen permite garantizar que cada iniciativa sea legalmente sólida, técnicamente segura y éticamente responsable. Lejos de concebir estos controles como un freno, se integran como parte natural de los procesos, con metodologías claramente definidas que trascienden a las personas y aseguran la continuidad del modelo.

Especial atención mereció la trazabilidad y explicabilidad de los algoritmos utilizados. Carrefour trabaja exclusivamente con modelos conocidos, documentados y supervisados, sometidos a controles de sesgo y revisión humana. Tanto en sistemas de recomendación como en modelos predictivos, la supervisión humana sigue siendo un elemento irrenunciable. En el ámbito de la inteligencia artificial generativa, este principio se refuerza aún más, priorizando entornos controlados frente a una adopción acrítica de funcionalidades.

El debate abordó también una de las grandes preocupaciones sociales actuales: el uso del dato para influir en el comportamiento de los consumidores. Frente a este riesgo, Francisco Borja subrayó el compromiso con estándares tecnológicos contrastados y con un control continuo que garantice transparencia, explicabilidad y respeto a los derechos de los usuarios. La confianza del cliente se presenta así como un activo tan valioso como frágil.

En la parte final de la conversación, se ofreció una mirada al futuro. La hiperpersonalización, la optimización de la cadena de suministro y el uso de la inteligencia artificial generativa como copiloto, tanto para empleados como para clientes, se perfilan como tendencias inevitables. Aunque el ritmo de adopción pueda variar, la dirección está clara: el dato y la IA serán cada vez más determinantes en el funcionamiento de las organizaciones.

Como conclusión, este undécimo episodio pone de relieve que el gobierno del dato no es una moda ni una cuestión exclusivamente tecnológica. Es una decisión estratégica que requiere cultura, procesos, colaboración interdisciplinar y una clara orientación ética. Convertir la información en conocimiento útil, sin comprometer la privacidad ni la seguridad, es uno de los grandes retos de nuestro tiempo.

Gracias a Francisco Borja Escalona por compartir su visión y su experiencia, y por recordarnos que, en un entorno cada vez más complejo, gestionar bien el dato es gestionar bien el futuro.

Oscar López, Presidente del Observatorio AUTELSI de Privacidad y Derechos Digitales  y presidente del Grupo de Regulación de AUTELSI y CEO UBT Legal & Compliance