Motor Cognitivo – IA Social es una iniciativa innovadora desarrollada por el CTTI para el Departamento de Derechos Sociales e Inclusión, y que está enmarcada en el ecosistema eSocial. Se trata de un asistente cognitivo que acompaña al profesional en los procesos de intervención social. Transforma información no estructurada en conocimiento útil -como en el caso de las entrevistas sociales-, ayuda a interpretar indicadores de vulnerabilidad y refuerza el análisis profesional. Sin sustituir el criterio humano, contribuye a una atención social más ágil, homogénea, trazable y orientada a la calidad del servicio público.

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Motor Cognitivo – IA Social
Motor cognitivo de IA Social: inteligencia artificial al servicio de los servicios sociales públicos

El proyecto de Motor cognitivo – IA Social, impulsado por el Departamento de Derechos Sociales de la Generalitat de Catalunya junto con el CTTI y desarrollado con DXC, representa un avance significativo en la aplicación de la inteligencia artificial en el ámbito público. Reconocido por AUTELSI, ejemplifica cómo la tecnología puede ponerse al servicio de las personas, mejorando en este caso la calidad, la eficiencia y la coherencia en la atención social.

Una nueva capa de inteligencia para los servicios sociales

La iniciativa Motor Cognitivo – IA Social es una solución cognitiva enmarcada en el ecosistema digital de servicios sociales, eSocial, de la Generalitat de Catalunya. Está diseñada para transformar información social no estructurada —como entrevistas, informes o documentos complejos— en conocimiento estructurado, interpretable y útil para la intervención, la gestión y la mejora de la atención a la ciudadanía.

Se ha concebido como una capacidad modular diseñada para dar soporte a distintos procesos del ámbito social.

Su caso de uso más avanzado es el motor cognitivo integrado en wSocial —la parte del ecosistema dedicada a la intervención—, orientado al análisis de entrevistas sociales. A partir de la transcripción de la conversación, el sistema identifica indicadores de dificultad y vulnerabilidad y los interpreta mediante un metalenguaje sociosanitario estandarizado (SNOMED). El valor reside en comprender mejor la situación social y convertirla en información útil para la intervención.

La solución no pretende automatizar decisiones ni sustituir el criterio profesional, sino actuar como un asistente cognitivo que ayude a reforzar la capacidad de análisis, reducir la carga de trabajo cognitivo y facilitar la homogeneidad de criterios. Esto permite optimizar tareas habituales y liberar tiempo para que los profesionales se centren en la atención directa a las personas.

Un contexto de complejidad creciente

El desarrollo del motor cognitivo responde a un contexto marcado por la creciente complejidad de los servicios sociales. El aumento de la demanda, la diversidad de situaciones personales y familiares y la necesidad de ofrecer respuestas rápidas y fundamentadas obligan a los profesionales a gestionar grandes volúmenes de información y a tomar decisiones en entornos cada vez más exigentes.

Uno de los momentos más críticos es la entrevista social, donde se recoge gran parte de la información necesaria para comprender la situación de vulnerabilidad de una persona. Esta información suele expresarse en lenguaje natural, de forma no estructurada y altamente contextualizada, lo que implica un elevado esfuerzo de interpretación.

El Motor cognitivo – IA Social nace precisamente para dar respuesta a este reto: facilitar la comprensión de esta información, estructurarla y convertirla en conocimiento útil para orientar la intervención social de forma más ágil, coherente y eficiente.

Cómo está construida la solución

El sistema combina modelos de inteligencia artificial generativa, recuperación contextual de la información, búsqueda vectorial, flujos guiados y componentes especializados según el tipo de contenido y la necesidad operativa. Este enfoque permite aplicar la inteligencia artificial a procesos reales del ámbito social, en línea con los criterios del Departamento y con las necesidades de los profesionales.

Uno de sus principales elementos diferenciales es su enfoque integrador. Lejos de ser una solución aislada, conecta distintas capacidades tecnológicas dentro de un mismo marco funcional, transformando procesos complejos y tradicionalmente manuales.

Otro elemento clave es su carácter modular y reutilizable, que permite evolucionar la solución e incorporar nuevos casos de uso aprovechando la infraestructura tecnológica, operativa y de integración ya consolidada en el ecosistema del Departamento, sin necesidad de desarrollar sistemas desde cero, lo que multiplica su impacto en el tiempo.

Una inteligencia artificial responsable

Uno de los pilares fundamentales del proyecto es su alineación con principios de inteligencia artificial responsable. Ha sido diseñado desde el inicio para garantizar la supervisión humana, la transparencia, la trazabilidad y orientación al bien común.

Parte de una premisa clara: la inteligencia artificial debe ser un recurso de apoyo, pero no debe reemplazar el criterio profesional, especialmente en un ámbito tan sensible como el de los servicios sociales. Por ello, incorpora mecanismos de validación, guardarraíles funcionales y de seguridad, supervisión humana en la validación final y está alineada con el conocimiento y criterios del Departamento para garantizar la calidad de los resultados y minimizar riesgos.

Conclusiones

El Motor cognitivo – IA Social representa mucho más que una innovación tecnológica puntual. Constituye una capacidad estratégica que permite evolucionar el modelo de servicios sociales hacia un sistema más inteligente, centrado en las personas y basado en el conocimiento.

Su valor radica en integrar la inteligencia artificial de forma útil, responsable y alineada con las necesidades reales del entorno público, contribuyendo a una transformación digital que no solo mejora procesos, sino que también refuerza la calidad y el impacto de la acción social.

El reconocimiento de AUTELSI pone de manifiesto la relevancia de esta iniciativa como referente en la aplicación de la inteligencia artificial en la administración pública, y como ejemplo de cómo la tecnología puede generar un impacto positivo en la vida de las personas cuando se diseña con propósito y responsabilidad.

Demetri Rico, director gerente del Centre de Telecomunicacions i Tecnologies de la Informació de la Generalitat de Catalunya