NetApp, la empresa de la Infraestructura de Datos Inteligente, sitúa a la innovación en el almacenamiento y manejo de datos como un factor clave para la operativa de las modernas nubes soberanas. Según la compañía, este manejo adecuado también es imprescindible para la continuidad y la adaptación de estas nubes soberanas a posibles endurecimientos de las normativas, cambio en las fronteras o la entrada en funcionamiento de nuevas regiones soberanas de cara al futuro, sin que las compañías tengan que repensar sus infraestructuras de datos.
El foco se desplaza hacia los datos
Hace unos años, las conversaciones sobre la nube giraban en torno a la velocidad, la escala y el coste. Hoy, una pregunta clave en los consejos de administración es quién controla realmente los datos de la organización. Ese cambio está impulsando una explosión en la demanda de nube soberana por parte de gobiernos, organizaciones de defensa, sistemas sanitarios e instituciones financieras de todo el mundo. Se espera que, en 2028, el gasto global en infraestructura de nube soberana supere los 130.000 millones de dólares, con un crecimiento anual superior al 30%.
Europa está en el centro de esta transformación, dado que combina algunas de las normativas más estrictas en privacidad y protección de datos con una fuerte dependencia de la innovación en la nube de los hiperescalares. Las organizaciones en la región demandan la velocidad y la escala de los servicios cloud modernos, pero también necesitan claridad legal, autonomía operativa y la seguridad de que sus datos están protegidos frente a jurisdicciones extraterritoriales.
“Las nubes soberanas, puestas a disposición por varios hiperescalares, responden a estas demandas con entornos cloud diseñados para operar bajo autoridad legal europea, con modelos de gobernanza independientes, una clara separación operativa y límites de soberanía explícitos. Sin embargo, en los debates sobre nube soberana suele pasarse por alto un punto crítico: la soberanía no la define dónde se ejecuta el cómputo, sino quién controla los datos. Lo que nos lleva directamente al almacenamiento”, destaca Jaime Balañá, director técnico de NetApp para Iberoamérica.
La soberanía aplicada a la capa de los datos
Las innovaciones de NetApp en el ámbito del almacenamiento y gestión de datos aseguran la operativa y adaptabilidad de las nubes soberanas, actuando en ámbitos clave como la consistencia y la continuidad, la soberanía aplicada a la capa de los datos o su protección y movilidad integradas.
- Consistencia: el almacenamiento cloud de NetApp está disponible allí donde se ejecutan cargas de trabajo soberanas —en AWS, Azure y Google Cloud—, incluidas las clasificaciones gubernamentales, secretas y de alto secreto, y próximamente en la Nube Soberana Europea de AWS. El almacenamiento de NetApp ya funciona en AWS GovCloud y en entornos clasificados, y contará con soporte en la Nube Soberana Europea desde su lanzamiento. Esto significa que sus clientes no tendrán que replantear su arquitectura de datos cada vez que se endurecen los requisitos de soberanía. La misma plataforma de almacenamiento, los mismos servicios de datos y el mismo modelo operativo pueden utilizarse en entornos comerciales, gubernamentales y soberanos.
- Soberanía aplicada en la capa de datos: NetApp trabaja junto a los controles nativos de los hyperscalers —como AWS Control Tower, Azure Policy o Google Cloud Assured Workloads— para garantizar que los datos se crean y almacenan únicamente en regiones aprobadas. Esos límites geográficos se documentan y aplican de forma efectiva.
- La gestión de claves: NetApp admite claves gestionadas por el proveedor cloud, claves gestionadas por el cliente e incluso gestión externa de claves, donde éstas permanecen on-premises o en manos de un tercero de confianza. Para las organizaciones con los mandatos de soberanía más estrictos, esto significa que el punto de control definitivo, que viene representado por los datos, nunca sale de su jurisdicción.
- Protección y movilidad integradas: la soberanía no se limita al lugar en el que se encuentran los datos en un momento dado, sino que también debe protegerlos cuando los mismos pueden ser movidos. El almacenamiento cloud moderno de NetApp puede añadir una capa adicional de seguridad mediante la aplicación de inmutabilidad, ayudando a proteger conjuntos de datos sensibles frente a manipulaciones, ransomware o borrados accidentales, un requisito cada vez más habitual en entornos regulados y gubernamentales.
- El cifrado en la replicación de los datos: además, con la plataforma común de almacenamiento de datos en nubes públicas de NetApp, la replicación de datos puede mantenerse cifrada de extremo a extremo incluso entre nubes, lo que permite a las organizaciones mover o recuperar datos entre regiones aprobadas sin comprometer los controles de soberanía.
Otra de las preocupaciones importantes de las organizaciones en materia de nubes soberanas también es si las decisiones arquitectónicas que se toman hoy seguirán siendo válidas dentro de cinco o diez años, pensando en factores como el riesgo jurisdiccional, control a largo plazo, auditabilidad y el cambio normativo. “Con NetApp como capa de datos, en entornos cloud soberanos y comerciales, las organizaciones ganarán en continuidad y podrán modernizar sus aplicaciones, mover cargas de trabajo cuando esté permitido y responder a nuevas regulaciones sin tener que rediseñar su almacenamiento ni volver a formar a sus equipos desde cero”, afirma Balañá.
Madrid – 21 de enero de 2026
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