El avance de la tecnología en Inteligencia Artificial Generativa (IA Gen) y los grandes modelos de lenguaje (LLMs) nos ha conducido a una nueva etapa en el desarrollo tecnológico, se trata de la revolución de la Inteligencia Artificial Agéntica (IAG).

Los agentes de IA tradicionales estaban limitados a ejecutar tareas específicas siguiendo reglas predefinidas, pero la IA agéntica surge con la interacción entre agentes y ello ocurrió gracias a la evolución de la IA Gen más la ciencia de datos, los grandes modelos de lenguaje, gobernanza responsable del dato y principios éticos en el desarrollo de sistemas de IA. Esta combinación permite desarrollar casos de uso más robustos, escalables y exitosos.

«La IA agéntica no solo automatiza tareas: se convierte en un colaborador digital inteligente que transforma procesos, optimiza recursos y potencia la forma en que trabajamos.»

Un agente de IA puede entenderse como un software con cierto grado de autonomía: percibe su entorno, toma decisiones y actuando para cumplir un objetivo establecido, gracias a sus conexiones. Sin embargo, la verdadera revolución ocurrió con el surgimiento de los sistemas multiagente, que son agentes capaces de colaborar, coordinarse y distribuirse tareas entre sí para alcanzar objetivos complejos que les establecemos.

La IA agéntica representa un salto cualitativo porque optimiza la autonomía de los agentes, ampliando sus capacidades más allá de simples reglas de acción predefinidas. Incorpora flexibilidad, adaptando estrategias en tiempo real gracias a procesos de razonamiento y el feedback humano.  Los agentes “Piensan” y “actúan” de manera dinámica, ajustándose a imprevistos en el camino hacia su objetivo predefinido.

Otro factor diferencial es su capacidad de orquestación, los agentes pueden interactuar con APIs, conectarse a múltiples bases de datos, procesar imágenes o textos, ejecutar código o integrarse con otros sistemas que les otorguemos acceso.

Asimismo, son capaces de planificar, colaborar y coordinar acciones de forma autónoma, incorporando incluso retroalimentación humana para perfeccionar sus estrategias. Recordemos que el nivel de autonomía de los agentes lo predefinimos nosotros.

«La verdadera revolución ha llegado con los sistemas multiagente: agentes capaces de coordinarse, colaborar y aprender para alcanzar objetivos complejos de forma autónoma.»

En este escenario, la IA agéntica no solo automatiza tareas, sino que se convierte en un colaborador digital inteligente, capaz de transformar procesos en nuestra organización, optimizar nuestros recursos, potenciar la forma en la que trabajamos, mejorar los KPI´s (indicadores clave de rendimiento) y también mejorar los OKR´s (objetivos y resultados clave). Repensamos con su implementación en la manera en la cual podemos trabajar, con su innovación podemos avanzar en nuestra eficiencia. También así abrir la puerta a aplicaciones cada vez más sofisticadas no sólo en entornos empresariales, sino que el uso de IA Agentica también optimiza recursos y procesos en todos los ámbitos por ejemplo en el ámbito social.

Romina Soledad Vargas, Unidad Especial de Investigación (SIU) Zúrich Insurance Company, Miembro del Grupo de Trabajo de Inteligencia Artificial AUTELSI, coordinadora del Subgrupo Árbol de decisiones para implementación de IA.